
En este artículo, Copywrite Colombia le ofrece una guía completa para entender cómo funciona la lista de traductores oficiales del Ministerio de Relaciones Exteriores, quiénes pueden ejercer legalmente como traductores oficiales en el país y cómo verificar la autenticidad de sus servicios. Nuestro objetivo es brindarle información actualizada y confiable para que pueda realizar sus trámites con total seguridad jurídica.
¿Qué es un traductor oficial o traductor jurado en Colombia?
Un traductor oficial (también llamado traductor jurado en algunos países) es un profesional acreditado por el Estado para realizar traducciones oficiales con plena validez legal.
En Colombia, los nuevos traductores oficiales son certificados por la Universidad Nacional de Colombia o la Universidad de Antioquia. También siguen vigentes las licencias antiguas expedidas por el Ministerio de Justicia antes de la transición al sistema de certificación universitaria. El trabajo de autenticar firmas de traductores oficiales en los casos en que las traducciones requieren notarización, paso obligatorio antes de la apostilla o legalización ante la Cancillería (Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia), es realizado por las notarías en Colombia, únicamente donde el traductor oficial tiene registrada su firma.
Tras obtener dicha certificación, el traductor queda habilitado para traducir documentos con validez jurídica. Esto equivale a un “notario de las palabras”, ya que sus traducciones llevan un sello y una firma que certifican su fidelidad al original. Solo quienes cuentan con esta acreditación pueden expedir traducciones reconocidas por autoridades públicas (apostillas, entidades gubernamentales, universidades, tribunales, entre otras).
¿Qué documentos requieren traducción oficial?
Muchos documentos legales, académicos o personales requieren una traducción realizada por un traductor oficial para ser aceptados por las autoridades.
Ejemplos de documentos que deben traducirse oficialmente
- Registros civiles: actas de nacimiento, matrimonio o defunción.
- Títulos académicos: diplomas y certificados de estudios de colegio o universidad.
- Contratos y documentos legales: contratos laborales, comerciales, poderes notariales, sentencias judiciales, antecedentes penales, entre otros.
- Documentos de inmigración: visas, pasaportes, certificados de migración u otros trámites migratorios que deban presentarse en otro idioma.
- Certificados médicos: certificados de vacunas, historiales médicos o documentos de salud requeridos en el exterior.
- Documentos notariales: certificaciones notariales, declaraciones juramentadas y otros documentos autenticados.
Estos documentos, al ser traducidos oficialmente, llevan la firma, el sello y el número de resolución del traductor, lo cual garantiza su fidelidad y autenticidad ante las instituciones correspondientes.
Cabe destacar que, según la Resolución 1959 del 3 de agosto de 2020, toda traducción oficial en Colombia debe presentarse ante un notario público para el reconocimiento de la firma del traductor, trámite indispensable antes de su apostilla o legalización internacional. Esto añade una capa adicional de seguridad jurídica al documento traducido.

¿Qué diferencia hay entre un traductor oficial y uno no oficial?
La diferencia fundamental entre un traductor oficial y uno no certificado radica en la validez legal de su trabajo.
Un traductor oficial ha sido certificado por las entidades autorizadas y sus traducciones juradas tienen validez ante las autoridades. En cambio, las traducciones realizadas por personas no acreditadas no son reconocidas por organismos gubernamentales ni se aceptan en trámites oficiales como apostillas, visas, convalidaciones de estudios o procesos judiciales.
Contratar a un traductor no certificado puede traer graves consecuencias: los documentos traducidos por alguien no oficial podrían ser rechazados, lo que generaría demoras o incluso la nulidad de trámites legales.
En resumen, solo las traducciones emitidas por un traductor oficial con sello y resolución vigente son consideradas traducciones certificadas y válidas ante las autoridades colombianas e internacionales.
¿Existe un directorio oficial de traductores reconocidos por la Cancillería?
Hasta el año 2018, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia mantenía un directorio público de traductores oficiales registrados. Sin embargo, tras la expedición de la Resolución 10547 de 2018, dicho listado fue retirado del sitio web oficial.
Actualmente, la Cancillería de Colombia no publica una lista pública de traductores oficiales autorizados. Este cambio normativo delegó la verificación de los traductores oficiales a otros mecanismos, eliminando la obligación del Ministerio de mantener un listado actualizado.
Desde entonces, las personas o entidades que necesitan una traducción oficial deben buscar directamente a un traductor certificado o recurrir a agencias de traducción oficiales, como Copywrite Colombia, que cuentan con traductores oficiales registrados y acreditados.
En la actualidad, no existe una “lista oficial” visible para el público, sino que la comprobación se realiza caso por caso, revisando las resoluciones emitidas por las entidades competentes.
¿Cómo verificar que un traductor oficial está reconocido por la Cancillería?
La Cancillería ya no acredita directamente a los traductores oficiales en Colombia. Actualmente, los nuevos certificados de idoneidad son expedidos por la Universidad Nacional de Colombia o la Universidad de Antioquia. El Ministerio de Justicia ya no certifica nuevos traductores, aunque las licencias que expidió anteriormente continúan vigentes.
Dado que no existe un directorio público en línea, es importante saber cómo verificar la autenticidad de un traductor oficial. A continuación, se presentan algunas recomendaciones útiles:
1. Verifique la entidad certificadora
Solicite el número de certificado de idoneidad o resolución y verifique que la acreditación haya sido expedida por la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de Antioquia o, en el caso de una licencia antigua, por el Ministerio de Justicia.
2. Revise el sello y la firma en la traducción
Toda traducción oficial debe incluir el sello y la firma del traductor, junto con su número de resolución o código de registro. Estos elementos se encuentran generalmente al final del documento traducido y certifican su autenticidad.
3. Notarización (reconocimiento de firma)
Cuando la entidad receptora lo exige, o cuando la traducción debe apostillarse o legalizarse para uso en el exterior, la firma del traductor oficial debe ser reconocida ante la notaría donde se encuentra registrada; el notario confirmará la identidad del traductor. La autenticación notarial no es obligatoria para todas las traducciones oficiales.
4. Apostilla del documento
Finalmente, para que el documento sea válido en el exterior, se debe realizar el trámite de apostilla ante el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Conclusión: asegure la validez de sus traducciones oficiales
Siguiendo estos pasos, usted podrá tener la seguridad de que está contratando a un traductor oficial debidamente certificado, y que sus documentos traducidos serán aceptados por las autoridades nacionales e internacionales.
En Copywrite Colombia, contamos con traductores oficiales acreditados, especializados en traducciones académicas, notariales, legales y médicas.
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